domingo, 24 de enero de 2010


Imagen y verso de lo humano

Artista. Ángel Muñoz Rodríguez (Voltios), fotógrafo, poeta.


Sería imposible no experimentar alguna sensación frente a una de sus fotografías. Cada una desarrolla una historia detrás de la imagen. Y hasta he sentido que al mirarlas se produce un intercambio y, al arrancarles un pedazo con mis ojos, ellas me desgarran un pedazo de mi interior. Simple: son imágenes de vida. Recientemente, publica el poemario “Ya no leo tebeos de wonderwoman”, bajo el sello de Groenlandia Editorial. Ángel Muñoz Rodríguez es conocido, también, como Voltios.



¿Una imagen?

Mi madre clavada de rodillas, en la cocina de la antigua casa limpiando el suelo a mano y con un trapo mugriento. Es un recuerdo que siempre que tengo dudas me hace, perfectamente, saber de dónde vengo y lo que soy.

¿Una palabra?

Sinceridad. Es algo que a simple vista parece sencillo. Me refiero al ser sincero, pero ser cien por cien sincero es muy difícil. Sincero en tus palabras, en tus actos, en tus gestos. No siempre lo logras y sabes que cuando no es así, siempre perjudicas, engañas u ocultas algo a alguien.

Tanto en tus textos como en las fotografías salta a la vista tu preocupación por las injusticias y la falta de justicia, ¿qué puedes decir al respecto?

Mira, yo me he criado en un barrio, en la década de los 80, marginal de Madrid. Villaverde Bajo (ese es el nombre de mi barrio) es un sitio que amo por encima de todo. Sé de sobra que no es ni el lugar más bonito, ni más amable para vivir, pero es mi barrio. Y en él, he aprendido muchas cosas, no sólo actuando, también viendo.

Y siendo honesto, Villaverde, por esa época, era un barrio al que la gente le daba un poquito de miedo ir. El motivo, muy sencillo: drogas, pobreza, inseguridad en las calles, etc. Y al mamar todo esto, no puedo más que acordarme, sino siempre, con bastante frecuencia, en mis textos y mis fotos.

¿Poeta? ¿Escritor? ¿Narrador? ¿Fotógrafo? ¿Cómo prefieres que te reconozcan?

Persona...... no sé. Sí. Por encima de todo persona.

¿Sueños?

Seguir escribiendo, seguir fotografiando, seguir viviendo. Esto me recuerda a un eslogan que leí por ahí de una conocida marca de cerveza que dice algo así: "Cosas que hacer antes de morir: vivir".

¿Pesadillas?

Perder mis referencias, mis seres queridos. Imagino que como el resto de la gente.

¿Cómo es un día en tu vida? Me imagino que andas todo el tiempo con la cámara en la mano y una libreta.

No creas, Clara, ya me gustaría. La libreta sí suelo llevarla conmigo allá donde voy, para anotar algo curioso o que me llamase la atención en ese momento, por si después puedo exprimirlo como un limón y sacar una historia.

La cámara de fotos, para mi es como la ceremonia del té chino. Requiere de tiempo y paciencia. El día a día suele ser ajetreado y prefiero usarla los fines de semana, vacaciones y alguna tarde libre en la que sepa que voy a contar con tres o cuatro horas mínimo. El resto del día, como cualquiera: trabajo, labores caseras, etc.

¿Cuéntame tu experiencia en las lecturas de poesía?

Puf, estoy en una etapa en la que prefiero estar más creativo que de cara al público. Pero siendo honesto, al principio, leer, joder y encima mis cosas, hacía que me acojonase por completo: temor a hacer el ridículo, pienso yo. Aunque eso fueron las primeras veces, a posteriori me he ido soltando y la verdad, disfruto bastante, me olvido (aunque suene egoísta) del público y me centro tanto en la lectura que en ocasiones, los pelillos de los brazos se erizan sin darme cuenta.

Acabas de publicar un libro, dame los pormenores: título, discurso o temática, razón de ser (motivos que te llevaron a escribirlo), perspectivas con él.

El poemario digital, en primer lugar tengo que agradecérselo a GROENLANDIA EDITORIAL, y en especial a Ana Patricia Moya o Periquillalospalotes, como se hace llamar, es un ser encantador, soñadora, vital como pocos y una fuerza para hacer cosas que ya me gustaría a mi que el día me diese tanto de sí como a ella.

El poemario, en su momento, consideré que tenía que dividirlo en tres partes:

ANTAÑOS. Aquí hablo de historias relacionadas con mi infancia, vivencias que han ido dejando huella y sobre todo un poso muy fuerte que a día de hoy sigue resistiendo.

VIGENTES. En esta parte no me oculto. Hablo de la depresión a la que con un poquito de valor encaré, de mis miedos, de mis situaciones cotidianas en mi actual vida compartida, etc.

OTRAS VIDAS. Para mi es la parte más interesante. En ella dejo el egocentrismo de lado para centrarme en otras personas que me rodean, me quieren o me odian. Sé de sus vidas, por cuenta propia o ajena y no tengo, y en su momento no tenía, que dejar pasar por alto esas cosas. Había que contarlas, que la gente supiese.

Por tanto, como ves, la temática es un tanto cajón desastre.

Los motivos para escribir, pues como te diría. Es el impulso. Y cuando hablo de impulso hablo de necesidad, la necesidad de contar mi infancia en un barrio marginal en ANTAÑOS, la necesidad de sacar el fantasma de la depresión, las pastillas, el miedo, el insomnio y mil historias de dentro, es decir, una psicoterapia barata en VIGENTES, y en OTRAS VIDAS, como te he dicho antes, no pasar por alto lo que le sucede a esas personas.

Honestamente, mi perspectiva es muy poca, y no quiero ser pesimista, más bien conformista. Con leerlo, como ya lo han hecho, algún familiar, mi pareja, algunos amigos y algún que otro desconocido, me sobra. Y te juro que no voy de humilde, por una razón muy sencilla, no pensaba realizar ningún poemario hasta que un buen día, en una charla telefónica (creo) con Ana Patricia, salió el asunto, sin más.

¿De dónde sale el nombre de Voltios?

El nombre de Voltios viene de una anécdota que me sucedió hará cuatro o cinco años en el trabajo.

En él (en el trabajo) como en casi todo lo que hago en la vida, suelo ser muy impetuoso, muy visceral y menos racional. Y un amigo-compañero de trabajo me dijo: "Chico, para, que menudo trajín llevas encima, como te toque alguien le das un calambrazo, voltios".

Me gustó el mote, por lo original y sincero que es con mi persona, y me lo adjudiqué.


Nota adicional: “Amén de participar en diversos recitales poéticos, ejercer de presentador de libros como el ABIERTA DE PIERNAS de la poeta asturiana ADA MENÉNDEZ, y colaborar en fanzines, revistas literarias y demás con textos y fotografías. Estoy pendiente de la publicación de un poemario este año y puede que otro el que viene, pero como decía Mayra Gómez Kemp en el programa "1,2,3", "HASTA AQUÍ PUEDO LEER".

Esta entrevista fue publicada en el periódico Hoy, hoy sábado 23 de enero, aunque no completa, por el problema de formato de la sección que coordino.

http://www.hoy.com.do/vivir/2010/1/22/310967/CulturAutografoImagen-de-lo-humano


el hombre del cajero

hace tiempo
que las celebraciones
se convirtieron
y lo siento por todo aquel
o aquella
que piense de otro modo
en un verdadero
grano
en el carrillo del culo

pero
igual que todos los años
volví al cajero
a sacar pasta
para unirme
a la legión de consumidores
que se desparraman
alocados
como pollos sin cabeza
por los centros comerciales

estaba
a punto de salir
digo del cajero
cuando su propietario
el inquilino que mora en él
los días que fuera
no se puede ni mear
del frío que hace
me soltó
con mala hostia
que hiciese el favor
de encajar bien
la puta puerta
que el aire se colaba
y pasaba de pillar
una pulmonía

volvió a revolverse
en su sitio
haciendo crujir
plásticos y cartones
sin pensar
en ningún momento
en si iba a acudir
o no
esa tarde
al centro comercial
a comprar
el cd
de su grupo favorito


palabritas de trapo



huellas circulares
sobre la mesa de cristal
recordaban
las cervezas
y resfrescos de cola
que sin posavasos
antes
la habían marcado

ninguna voz
era más alta
que otra

sólo
mis primas
mellizas
en esa edad
donde
la lengua de trapo
es su única
fuente de expresión
balbuceaban

mi madre
incorporándose
nos indicaba
a los demás
con ese gesto
que abandonábamos
la casa de mi tío

su hermano

también
los otros dos
tíos míos
nos agasajaron
con bebidas
y berberechos
aceitunas
y patatas de bolsa

pero llegado el momento
ninguno tuvo los cojones
de quedarse con mi abuela

su madre

éso
era un coto
según ellos
reservado a las mujeres

mi madre

cuando los cuatro
y no te voy a repetir
los cuatro que éramos
salíamos
por la puerta del salón
del pedazo de chalet
del capullo de mi tío
(el más pequeño)
empujados
por el mismo silencio
que en las dos casas anteriores

de la melliza
la más calladita
salieron
palabritas de trapo

bubu quédate

en algo
aquella enana
ganaba a su padre

en expresar
al menos
el sentimiento real
que albergaba

asuntos

entre el cajero y yo
se interponía
un abuelo
que acudía
como todos los primeros de mes
con su libreta
a comprobar
el cobro de la pensión

llegado mi turno
tomé asiento
ante el cobrador
para darle la pasta
mientras el viejete
todavía dentro del banco
sumaba con los dedos
sí todo estaba en orden

el trajeado
el engominado
me preguntó
varias historias sobre la transferencia
sobre quién era el destinatario
cuál era el precepto
y demás chorradas

en realidad
no esperaba ser sincero
y contar
que era para un amigo
un buen amigo
el poco dinero que le mandaba
un colega en paro
ahogado por la puta crisis
y que merecía recibir
un pedazo
de lo que de momento
a mí
me sobraba

el anciano
giró en redondo
incrédulo
ante mis explicaciones
dándole tiempo a escuchar
como el memo del cajero
me recomendaba
tratando de ser mi colega


no jodas

yo no haría ésto
que se busque la vida
como haces tú
no?

el pavo
no tuvo tiempo a reaccionar
ante mi salivazo


ingresa la pasta
y métete en tus asuntos

en ese instante
el vejestorio
salió del banco
con su libreta
y sus asuntos

mientras otro
pugnaba
con la difícil puerta
hasta que yo le abri

camino de mis asuntos

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