martes, 22 de septiembre de 2009

lunes, 21 de septiembre de 2009

Este post es para ti, Kebran, amigo.


Apenas al comenzar a escribir este post, pensé en que apenas conocí al Kebran este año. Sin embargo, me parece que han sido muchos en realidad. Me alegra haberle tratado, más aún, cuando me ha hecho sentir su amiga. ¡Y es que el Kebran es de los buenos!

He pecado de desatenta con él. Hace ya un tiempo que me envió su “Satélite de inhóspito planeta” y, aunque me lo leí de un tirón y le expresé mi agradecimiento y mi parecer a través del correo, debí haberlo hecho por esta vía también. Pero, como dirían los optimistas: ¡nunca es tarde cuando la dicha es buena! Aquí vamos, amigo Kebran. Gracias enormemente por tu libro, por las revistas Creatura que me enviaste y el marca páginas, gracias de verdad. Las películas también. Disfruté enormemente de Harold and Maude y, asimismo, de Robin y Mariam. Y dos libros: El retrato de Dorian Gray, del fabuloso Oscar Wilde, y una novela negra titulada Una boda en Cheyenne, por Silver Kane.
















Como ya le expresé al Kebran, Satélite de inhóspito planeta cuenta con dos tremendas presentaciones. Palabras desde el corazón, tanto de David González como de Gsús Bonilla, a quien no conocía, pero se muestra. Y con respecto a su primer texto: Fulano, no pude pestañear hasta terminar. Me gusta cuando el texto me agarra y no me suelta.
Con el segundo, me sentí identificada con el personaje por ser periodista y solamente al principio, por supuesto. El tercero me gustó, te muestro: “Él que todo lo tenía, estaba hastiado de vivir, no de soñar”. Y ese final: “será para siempre porque su amor está cimentado sobre un poema, sobre un poema de aquel maldito que nunca publicó.
De los poemas, podría mencionar el cinco y el seis. Luego el diez, un beso de la Luna, el once y, finalmente, el doce, dedicado a David.



Satélite de inhóspito planeta, de Andrés Ramón Pérez Blanco. El Kebrantaversos o, simplemente, nuestro querido Kebran.


LA BIZARRA VIDA DE FULANO FLAUTA
Toda vida tiene un comienzo y la vida de Fulano Flauta
comienza por su concepción en una húmeda y cochambrosa sala
de proyecciones de un ruinoso cine en una ciudad de provincias.
El operador y la taquillera mantenían furtivos encuentros sexuales
mientras en la pantalla se proyectaban películas del Oeste,
comedias musicales o melodramas muy románticos que formaban
parte de los ya olvidados programas dobles. Nueve meses
después de ese clavo, vino al mundo Fulano, llamado así por su
insignificancia supina y, hasta mucho tiempo después, cuando se
convirtió en una celebridad pero no adelantemos acontecimientos.
Fulano no fue un niño afortunado ni feliz: el operador le
daba al vino y la taquillera tenía merecida fama de casquivana.
Así que Fulano, al que sus padres olvidaron educar en valores,
se convirtió en un niño solitario y esquivo con los demás. Casi
no hablaba con nadie. Bajo la tremenda crueldad de sus compañeros
pasó la terrible adolescencia. Fulano crecía y seguía sólo,
sin apenas contacto con el exterior, viviendo ensimismado, en
sus pensamientos, en su mundo. Había desarrollado una gran
afición a la lectura: devoraba tres o cuatro libros a la semana, especialmente
de poesía. Otra de sus grandes aficiones era (¡cómo
no!) el cine. Se “chupaba” todas las películas que papá proyectaba,
mientras mamá se había ido hacía tiempo con un señor
mayor a “hacer las Américas”. Durante la semana visionaba películas
de todo tipo pero los sábados por la noche se proyectaban
películas porno. Fulano se sintió fascinado por este mundo, tan
reconfortante para él.
En una de esas proyecciones (por casualidades de esta
vida, que las hay) acudió, al cada vez más desvencijado cine, un
cazatalentos del porno y descubrió a Fulano adorando a Onán,
precisamente el día en que éste alcanzaba la mayoría de edad, y
se sorprendió del tamaño de su “aparato”. Habló con Fulano de
sus dotes naturales y de que si le apetecía rodar películas “educativas”.
Fulano ni se lo pensó. Se abría ante él un universo desconocido,
una esperanza a la que aferrarse, una luz al final del
túnel. El éxito fue directo, rápido y total. Fulano fue conocido a
partir de entonces como Fulano Flauta por las tremendas dimensiones,
por la longitud, por el grosor y por la textura de su pene
y porque en sus películas, mientras fornicaba con las mujeres
más exuberantes de la época, recitaba versos de Leopoldo María
Panero, como los que siguen a continuación:
No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido. (1)
Nunca se había visto a un actor porno tan entregado a su
causa, tan profesional. Fornicaba y declamaba, como si en ello
le fuese la vida entera. Fulano ganó mucho dinero en poco tiempo
y los “amigos” se le multiplicaron porque era el hombre del
momento. Desgraciadamente, no estaba preparado para un giro
vital de esta magnitud. Empezó a frecuentar compañías poco recomendables
y hacía caso omiso a su papá, que dicho sea de
paso, se estaba forrando pasando las películas del niño.
Entonces, Fulano tuvo el infortunio de casarse son Mengana
Bananas, una de las “cazafortunas” más despiadadas con
sus maridos y actriz porno ocasional. Resultaba ser de las mejores,
pero estaba muy mal considerada dentro del mundo X.
Poco tiempo después, Fulano cayó en desgracia, apareció el video
reproductor y fue olvidado por los directores, el público y
los críticos, que no hacía tanto lo admiraban. Mengana se largó
con el nuevo ídolo masculino de la industria pornográfica: Zutano
Ciruelo, conocido por su característico taladror, imposible
de superar por Fulano. Además Zutano cantaba ópera mientras
bombeaba. Había nacido un nuevo mito que arrastró a Fulano a
un abismo de drogas, alcohol, y miseria. Fulano, el último gran
actor del cine porno.
Una noche de desenfrenada locura, fuera ya de sus cabales,
Fulano se automutiló. Se cortó la polla con un enorme cuchillo
de cocina. Estaba solo. Murió, desde su verga ensangrentada,
recitando un poema de Leopoldo María Panero:
Soy el rey de la nada
y rezo porque ya no existo.
Mi mano sembrada de dioses
reza ante un ser que no existe.

Dedicado a todos los onanistas (entre los que me incluyo), a la memoria de John Holmes (1944-1988), el más grande actor porno de todos los tiempos, y a Leopoldo María Panero.


EN TUS OJOS… (RELATO / POEMA)

Besa su frente cada mañana, cuando los primeros rayos de
luz entran débilmente por la ventana. Una ventana, rota desde
siempre. No recordaba haberla visto entera, con sus cristales y
marcos intactos. Nunca. Besa su frente con un pequeño ósculo.
Beso matinal con la necesaria calidez para insuflar de vida a
su princesa. Ella duerme hasta ese instante, hasta que nota la
tibieza de los labios en su piel. Es preciosa y sus ojos negros le
atraviesan el alma. Observa su despertar y esos ojos inmortales,
que le arrebataron toda la vida anterior para siempre jamás desde
la primera vez que tuvo el placer de verlos.
Después del desperezo, las abluciones: afeitado apurado y
tonificante ducha. Ella ya está levantada esperándole, esperando
su necesaria presencia, su fresco aroma impregnando toda
la casa, esencia vital para ella, tan necesitada de su amor, de
AMOR con mayúsculas, de una caricia, de ese beso matutino, de
esa sonrisa, de... su vida. Nada fácil. Ella, despreciada y ultrajada
por su propia familia.
Nunca había descubierto el amor hasta que él apareció.
Hasta que él, todo bondad y paciencia, le descubrió poco a poco
un mundo nuevo y la demostró que siempre se puede seguir adelante,
que, por muy terribles que las circunstancias de una vida
hayan sido, todo puede cambiar y que, siempre, siempre, siempre,
aparece la luz al final del túnel.
Y ella es para él, toda la luz.
Cada día recuerda como la encontró en el callejón sin salida
de las almas rotas, demacrada, sola, sin esperanza. La descubrió
una noche, en la que vagaba solitario, aullando a la luna. Él, que
todo lo tenía, estaba hastiado de vivir, no de soñar. Su trabajo es
vender sueños, es un editor de prestigio, edita poemas de poetas
muertos (y vivos en sus libros), que emocionan a los lectores y
aumentan su cuenta corriente (aunque esto es lo de menos).
Encontrarse con ella, con esos ojos, fue una revelación.
Profundos y abismales, eran la respuesta a una obsesión personal,
generada a partir de un poema de un poeta, cuyos versos
cayeron en sus manos de manera casual.y que nunca se llegaron
a editar, pero... Esos ojos eran su respuesta.
Se acercó a ella y sin mediar palabra le ofreció sus labios.
Ella le correspondió. El hechizo aún perdura. Y ambos saben
que será para siempre porque su AMOR está cimentado sobre un
poema, sobre un poema de aquel maldito que nunca publicó:
En tus ojos…vivir.
Esos ojos serían mi cielo.
Insondable tu mirada que me abrasa.
En tus ojos…abismos.
y fuego y vida en tus ojos
En tus ojos…mi mundo
y mis sueños.
En tus ojos…morir.

POEMA CINCO

En la tremenda noche sin luz
prólogo de mi letanía de ausencias
las mantas del desarraigo me cubren.

Camino al onírico paraíso, a bordo de mi camastro,
me sumerjo en océanos de lunas

y nada temo.
Se desvanece la vida.

Viajo

y subo y bajo por los sueños del poeta.

Elevo la mirada hacia el cielo de la noche
y verso.
Verso que te puedo acariciar,

que te robo una sonrisa,
que, ¿dónde vas?
Que tengo prisa

para el verso terminar.

Verso con la luz de tu mirada
y verso con el filo de tu boca,
verso con el alma ensangrentada
y verso, cada noche, si me toca.



POEMA SEIS


Esporas de mis sueños
van
cayendo.
Despierto al escucharte sonreír.
Alerta en mis sentidos: abrazarte.
Olvidar infiernos.

Barrer miserias.

Desterrar tristezas.
Fundirme en tu cuerpo.

Recoger estrellas.
(y después...)
Dormir.


POEMA DIEZ


Nunca he perdido la esperanza, Luna
de quizás una noche acariciarte,
satélite de inhóspito planeta,
un anhelado sueño inalcanzable,
cobijo de borrachos y poetas,
una eterna canción inacabada.
Te nutres de los sueños de la gente,
devoras pesadillas... limpias lágrimas,
acoges en tu lecho a las estrellas.
Serena imperas en la noche,

derrotas a la luz, matas al tiempo,
vigilas corazones desafiantes,
rescatas del olvido a la tristeza.
Te muestras tan eterna y tan distante
que tengo la osadía de ofrecerte
nada más que un triste escrito vacilante:
A ti, Luna de sangre, Luna eterna.

A ti, que siempre inspiras e inspiraste.

A ti, que de ilusiones estás llena,
que toda mi ambición es el besarte.

POEMA ONCE

Que no te falte el verso,
niña, que no te falte.
Que no te falte el aire,
que no te falte el sueño,
que no te falte nadie,
niña, que no te falte.
Si un día te faltare,
acude a mi poema
y contempla la Luna
en silencio. En silencio
empieza a soñar, ave.
Quisiera darte alas,
llenarte de palabras,
regarte de cosquillas,
ser bálsamo de ausencias
ser el sol de tu tarde
la luna que te arrope
caricia que te calme.
Que no te falte risa,
niña, que no te falte.


POEMA DOCE

A David González

En tu rincón del cuadrilátero dormitas. Esperando.
Estudias al adversario: sus oscuros rincones
( todos los tenemos )

Observas, siempre observas.

En silencio.
Estudias al adversario:
Sus acciones, sus palabras, sus movimientos….

Sobre todo sus miradas.
Siempre en silencio.

Meditas tu acción. Al fin te levantas.

Y respondes al contrario con poemas, con vida plasmada en ellos.

Tu vida, su vida, nuestra vida reflejada en el papel.

Toda tu vida escribiendo, toda la vida observando.

La vida, hermano, es un inmenso ring.

Hagamos de ella un poema.

Nuestro, vuestro poema.





domingo, 20 de septiembre de 2009

Y la naturaleza se pregunta…


Y la naturaleza se pregunta…

Y el hombre se pregunta…

Y el joven se pregunta…

Y el niño se pregunta…

Las preguntas sobran.

Lo que faltan son respuestas.



Es un buen motivo para referirme al filósofo griego Parménides de Elea, quien escribió una sola obra titulada “Sobre la naturaleza”. Un poema didáctico escrito en hexámetros. Del mismo se han conservado 160 versos, en 19 fragmentos.





FRAGMENTOS DE "SOBRE LA NATURALEZA"

1 Las yeguas que me trasportaban, allá me condujeron,
a donde el ímpetu de mi alma se arrojaba.
Por la famosa ruta de los dáimones se lanzaron,
por la ruta que lleva a todas las ciudades
a los hombres que están despiertos.
Por allí me condujeron.
Hasta allí los hábiles corceles que arrastraban el carro
me llevaron con porfía.
Las Doncellas guiaban la senda.

Cada eje,
ardiente en el cubo,
a ambos lados soportando las rápidas ruedas,
chillaba su flautín,
cuando las Doncellas del Sol,
abandonando la mansión de la Noche,
presurosas me escoltaron a la Luz del día,
con sus manos vigorosamente despejando el velo que las cubría.
Allí estaban las Puertas que dan
a los caminos de la Noche y del Día.
Arriba el Dintel expandido a ambos lados,
abajo el Umbral de piedra.
Celestes Puertas cerradas por muy sólidos batientes,
cuyos cerrojos
que van y vienen
guarda la Justicia,
la de los muchos castigos.
A ella se aproximaron las Doncellas,
a ella dijeron melosas palabras,
persuasivas, habililidosas,
hasta lograr que descorriera el cerrojo.
Las Puertas se abrieron entonces de par en par,
retrocedieron los goznes de los batientes
forrados de cobre y tachonados de clavijas y broches.
Por las Puertas adelante,
por el ancha ruta,
guiaron las Doncellas el carro y las yeguas.
Y la Divinidad me acogió benévola,
mi mano derecha tomó en su mano,
y hablando así me dirijió estas palabras:
¡ Oh Doncel cuyas riendas sostienen inmortales aurigas !
¡ Tú a quien hasta nuestra Morada atropellan los corceles !
¡ Salud !
¡ No ha sido un hado funesto
quien te arrostrara a este camino,
tan alejado de la común ruta de los mortales,
sino el Orden Necesario y la Justicia !
Es menester que de todo seas informado,
ya del corazón inquebrantable
de la Verdad bien redonda,
ya de las humanas opiniones,
a las que es imposible otorgar fé verdadera.
Con todo
es menester que las aprendas
y con lealtad juzgues su valor
recorriendo en búsqueda,
de parte a parte,
todas las cosas a través del Todo".
. . .
2 "Además considera en tu mente con firmeza,
lo que aparece,
y lo que no se ve,
porque es imposible cercenar el Ser
del Ser que lo acompaña."
" Por todos lados,
absolutamente,
a través del Universo todo,
nunca el Ser se aparta del Ser,
ni de nuevo se une a él."
. . .
3 No importa por donde empiece,
de nuevo otra vez llegaré hasta allí.
. . .
4 Vamos pues aún te digo
que cuidando del secreto iniciático que oyeras
entiendas que hay sólo dos únicos caminos para indagar:
uno, de que el ser es, y otro, de que el no ser no es.
. . .
...porque te hago saber que es un camino
totalmente ignorante,
porque ciertamente
ni puedes conocer lo que no es
- es imposible -
ni tampoco puedes nombrarlo.
. . .
5 .. porque es lo mismo ser y pensar.




Juicios de la posteridad acerca de Parménides (Extraído de Wikipedia.)

Platón, por medio de los personajes de sus diálogos, lo llama "el grande" (Sofista 237 a), "padre" (241 d), hace decir a Sócrates que Parménides es "venerable y temible a la vez (...) se me reveló en él una magnífica y muy poco frecuente profundidad de espíritu" (Teeteto 183 e).

Aristóteles reconoce, en la Metafísica y en la Física que Parménides tiene una posición especial dentro de los primeros filósofos, y no le da el nombre de "fisiólogo" -como hace con el resto- puesto que su pensamiento torna imposible el saber acerca de la φυσις.

Hegel dice de él: "Con Parménides comienza el filosofar auténtico; en él hay que ver el ascenso de lo ideal." (Lecciones sobre la historia de la filosofía, en Werke in zwanzig Bände, vol. 18, p.290).

Heidegger ha reconocido la intelección de Parménides como el comienzo de la historia de la metafísica, esto es, el encubrimiento del principio de la metafísica.

El juicio de la posteridad acerca de la importancia de su obra, a pesar de lo variado de las razones, es unánime: Parménides es una figura de primer orden en el panorama de la filosofía griega y de todo el pensamiento occidental.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¡Y hoy es mi día!



¡Día Internacional de hablar como piratas!


Mis compañeros de aventuras hoy no tendrán de otra. Deberán vigilad el barco, que estoy en celebración: Día Internacional de hablar como pirata, sí. Desde 1995, fue instituido como tal. Y no me perdonarán que me quede callada al respecto. Así que los demás locos por el mar, el sol, el aguardiente y la pólvora, ¡zarpemos hacia la libertad! Así como pudieron escuchar en Piratas del Caribe: “Un barco no es solamente una cubierta, una quilla y un montón de velas, lo que el Perla Negra representa es la libertad”. Ahora bien, te recomiendo que tengas cuidado con el Kraken. ¡Peligrosa bestia de los mares!

¡A la salud de todos!

Y ahora traigo esta poesía de Berton Braley (1934), que además hace alusión a mi adorado Morgan.


Esta es la balada de Henry Morgan
que turbó el sueño del Rey de España
con su piojosa, desaliñada e infame cuadrilla
de ratas de agua de los mares españoles,
libertinos, canallas y locos malandrines
caballeros arruinados y andrajosos
la escoria y látigo del hemisferio,
que saqueó el botín de los majestuosos galeones,
al mando de Morgan, el bucanero.

--------

This is the ballad of Henry Morgan
Who troubled the sleep of the King of Spain
With a frowsy, blowsy, lousy pack
Of the water rats of the Spanish Main,
Rakes and rogues and mad rapscallions
Broken gentlemen, tattermedallions
Scum and scourge of the hemisphere,
Who looted the loot of the stately galleons,
Led by Morgan, the Buccaneer.



Y por qué no, el "Himno al mar", de Jorge Luis Borges.


Oh mar! oh mito! oh largo lecho! Y sé por qué te amo. Sé que somos muy viejos. Que ambos nos conocemos desde siglos. Sé que en tus aguas venerandas y rientes ardió la aurora de la Vida. (En la ceniza de una tarde terciaria vibré por primera vez en tu seno). Oh proteico, yo he salido de ti. ¡Ambos encadenados y nómadas; Ambos con un sed intensa de estrellas; Ambos con esperanzas y desengaños; Ambos, aire, luz, fuerza, oscuridades; Ambos con nuestro vasto deseo y ambos con nuestra grande miseria.


La versión completa del poema se encuentra en Textos recobrados, pero fue publicado por primera vez en Grecia, Revista Quincenal de Literatura, Sevilla, Año 2, N.37, 31 de diciembre de 1919. También, uno de sus cuentos se titula “La viuda Ching, pirata puntual”.



¿Qué cómo hablaban los piratas?

Pues a continuación te dejo un juego online que encontré, por casualidad, navegando por estos mares del Caribe. Lo único es que está en inglés. Aquí

viernes, 18 de septiembre de 2009

De tal palo, tal astilla


He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.

Thomas De Kempis





Mi amigo Alejandro Cabral me envió esta linda nota:

"Querida amiga: sin palabras tu eres una sirena de poesía en
nuestro mar Caribe, magnífico, excelente tu blog…"


Un abrazo para ti, Alejandro.

Asimismo, me sorprendió con el poema presentado más abajo, haciéndome recordar a su padre, el poeta nacional don Manuel del Cabral. Recordé mis inicios en el periodismo y la amplia sala del periódico La Noticia, con todos los departamentos a la vista. Así también, la máquina de pesadas teclas donde, para borrar alguna palabra, debía tacharse con xxxxxxxxxxxxxx. ¡Qué tiempos aquellos! Parece que fue ayer y, sin embargo, tan alejado del presente donde el internet nos acerca a cualquier lugar con sólo un click. Pero, debo decir que eran tiempos de pura magia. De ilusiones nacidas desde las entrañas. De un tiempo virgen que sigue vivo en el recuerdo.
Y recordé, como ya mencioné, al poeta Manuel del Cabral, quien cada tarde engalanaba la redacción con su sola presencia. Se sentaba un rato, leía el periódico y luego se marchaba.

A continuación el poema de su hijo, el artista plástico Alejandro Cabral:



AMAR…

Cuanto más lo pienso,
la luz del universo baña nuestros cuerpos,
en un eterno amanecer,
logrando con su brillo fundirnos en la poesía del amor.
Amar, palabra que un día nos dio todo,
y aún esperamos la eternidad en un relámpago.
Relámpago que se hunde en mis entrañas,
buscando ese nuevo amanecer.
Amar hasta el final,…
final que no llegará jamás mientras este temblor esté con nosotros...
ya nuestros cuerpos son inmateriales como el aire
…como el pretiempo,
tiempo que dejó tu sabor en mis labios,
en una azul mañana…

Y una invitación que nos hace llegar, para una actividad a desarrollarse dentro programación de la galería Compadre Mon.


Teatro Trópico Negro
Invita al encuentro de venta Arte Objeto y Más.


Te esperamos a ti y a tu familia, al encuentro, arte objeto y todo lo que desees vender. Un pasadía de ventas de diferentes materiales, los cuales se podrán cambiar en trueque o venta.

Este será un encuentro de arte y música para toda la familia. Podrán apreciar la exposición actual “Compadre Mon”, además de escuchar grupos musicales y disfrutar videos, performance, danza, en fin, un tiempo cálido y ameno, compartiendo todos juntos.

La actividad tendrá lugar el domingo 27 de septiembre, desde las 8:00 A.M. y hasta las 7:00 P.M. Deberás traer una manta o cobija (como en los años 60), para colocar los objetos y $500 pesos para los gastos generales al inscribirte. En el lugar tendremos sillas y algunas mesas para los objetos más pequeños.

Las inscripciones se realizaran por teléfono al 809. 539-8216 / 809.975-4302, a partir de martes 8 de septiembre y hasta el viernes 25 de septiembre. Pueden llamar en horario de 8:00 A.M. A 7:00 P.M. Estamos ubicados en la calle Colon N. 10, Zona Colonial, Las Atarazanas.

También puedes dejar tu confirmación en el Facebook y nos pondremos en contacto contigo. Me puedes dar tu confirmación por mail a carpinteros2001@yahoo.com, y yo te contesto.


Alejandro Cabral





Manuel del Cabral (Dominicano, 1907-1999)




Manuel del Cabral Tavárez nació en Santiago de los Caballeros el 7 de marzo de 1907. Inició estudios de derecho en la Universidad de Santo Domingo. En el año 1938 comenzó su trabajo diplomático en la Embajada Dominicana en New York (Estados Unidos). Representó al país en Colombia, Perú, Panamá, Chile, Argentina. Entró en contacto con los más importantes poetas del momento.

Fue uno de los principales poetas de la República Dominicana. Un escritor polémico y el más conocido en las letras americanas.

Viajó por Europa y América, y residió mucho tiempo en Buenos Aires, donde publicó la mayoría de sus obras.

En su poesía puede encontrarse la temática política, amorosa, social, metafísica. La poesía negra tuvo en Manuel del Cabral, una de sus voces más significativas, junto a Nicolás Guillén, Luis Palés Matos y Aimé Cesaire.

Entre sus obras más importantes destacan: "Pilón" (1931), Color de agua (1932), 12 poemas negros (1935), los que se caracterizan por su clima nativista, una literatura de preocupación social y popular.

Publicó también "Biografía de un silencio" (1940), "Compadre Mon" (1940), “Trópico negro” (1942) "Sangre mayor" (1945), "De este lado del mar" (1948); "Carta para un fósforo usado y otras cartas", "La isla ofendida" (1965), "Sexo no solitario" (1970), "Obra poética completa" (1976, edición del autor). En 1970 publicó "El Escupido" en la que señala una honda preocupación del hombre frente a la nada, en la concepción narrativa del realismo mágico, y en 1973 El presidente negro”, obra que hoy día es considerada profética, debido a la llegada del primer presidente negro a la Casa Blanca.

En "Los huéspedes secretos" (1951), "Sexo y alma" (1956), "Los anti-tiempo" (1967), se acentúa el tratamiento de temas como el amor, la poesía, así como un tratamiento filosófico del sentido del hombre y de la vida.

Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1992.

Falleció el viernes 14 de mayo de 1999 en su República Dominicana natal. Fue junto con Neruda, Vallejo, Huidobro, Guillén y otros un exponente de la más alta poesía latinoamericana de nuestro tiempo, y en especial, de la poesía negra.

Tuvo más de setenta libros editados, la mayoría publicados en Buenos Aires. Fue un defensor incansable de los derechos de los desheredados y jamás dejó de reflejar en su obra sus preocupaciones políticas y sociales.




Ellos

Ellos no tienen lecho,
pero sus manos
son las que hicieron nuestras casas.

Ellos comen cuando pueden
pero por ellos comemos cuando queremos.

Ellos
son zapateros pero están descalzos.

Ellos nos visten pero están desnudos.

Ellos
son los dueños del aire cuando manejan alas,
mas son los limosneros del aire de la tierra.

Ellos no hablan,
tienen palabras vírgenes... Hacen nuevo lo viejo...

La mañana lo sabe y los espera...

La carga

Mi cuerpo estaba allí... nadie lo usaba.
Yo lo puse a sufrir... le metí un hombre.
Pero este equino triste de materia
si tiene hambre me relincha versos,
si sueña, me patea el horizonte;
lo pongo a discutir y suelta bosques,
sólo a mí se parece cuando besa...
No sé qué hacer con este cuerpo mío,
alguien me lo alquiló, yo no sé cuándo...
Me lo dieron desnudo, limpio, manso,
era inocente cuando me lo puse,
pero a ratos,
la razón me lo ensucia y lo adorable...
Yo quiero devolverlo como me lo entregaron;
sin embargo,
yo sé que es tiempo lo que a mí me dieron.


Oda escrita en la piedra

Hay algo mas que el viento buscando ser instinto,
algo más que la ola
que quiere andar de pie como la sangre.
Hay algo más que aquello que rezaba a las piedras,
suave como la muerte del cabello del indio,
simple como el secreto transparente del agua.

Hoy aquellos que fueron siempre mudos,
los que siempre llevaron en la sombra
la dignidad del loto que crece sobre el cieno,
se acercan a la tierra,
y echan voces por granos, como quien va regando
la conciencia.

Llegan horas que nacen para la alondra insigne.
La tierra tiene ahora la cualidad del ave.
Y el horizonte crece, crece en aquellas manos
que saquearon a sangre la esperanza.

Aquellas manos simples,
que traen en los filos de picas y hachas
el oro de las minas de los amaneceres.

Es la América inédita,
la que estaba en el tacto,
la que estaba en la carne,
como aquello que a veces se nos queda
en el vientre materno que se revienta en vida.

La América que un día se quedó entre los hombres
y creció entre sus manos como el río en el mar.

América también:
la que pinta de verde el aguacero,
la que suena en el fuerte como un tiro de paz,
la que muerde en la miga dura de tiempo el negro,
la que un poco se duerme tirada en una esquina
mientras la sangre antigua moja aun las espadas,
mientras todos los siglos caben en la garganta,
mientras el indio andino no conoce a Bolívar,
mientras por los caminos de los Andes las llamas
bajan a paso manso sin que lo sepa el mundo
una pequeña caja de pino en donde viene
tal vez no un niño muerto, sino el sueño profundo
de toda la montaña.

Ya la mañana viene sobre carretas pobres,
carretas que traen de lejos su catedral de fatiga.

Parece gente el aire que da contra la frente.
Viene la sangre niña como el agua primera.
Raíz de madrugada, canta el indio remoto.
La sonrisa se ha puesto de pie como una hazaña.
La mañana de ahora trae durezas de estatua.
Hoy la tierra que sube municipal es cósmica.
Nadie fundó la urbe... Fueron antiguas rocas
que crecieron a fuerza de pensar en las alas.
Hoy no lanza el hondero la piedra suelta al tiempo
sino que se levanta con ella misma el hombre.

Mientras pasa la muerte resucitando espadas.



Obras:
Pilón, cantos del terruño y otros poemas (1931), Color de agua (1932), Doce poemas negros 1935), Poemas (1936), Ocho gritos (1937), Biografía de un silencio (1941), Compadre Mon (1943), Chinchina busca el tiempo (1945), De este lado del mar (1949), Antología tierra 1930-1949 (1949), Veinte cuentos (1951), Sexo y alma (1956), Treinta parábolas (1956), Dos cantos continentales y unos temas eternos (1956), Antología clave 1930-1956 (1957), Pedrada planetaria (1958), Catorce mudos de amor (1962), Jostoria de mi voz (1964), La isla ofendida (1965), Los relámpagos lentos (1966), Los antitiempos (1967), El escupido (1970), El presidente negro (1973), Poemas de amor y sexo (1974), Obra poética completa (1976), La carabina piensa (1976), Cuentos (1976), Palabra (1977), El jefe y otros cuentos (1979), Diez poetas dominicanos: tres poetas vivos y siete desenterrados (1980), Cuentos cortos con pantalones largos (1981), Cédula del mar (1982), Antología tres (1987), La espada metafísica (1990).

martes, 15 de septiembre de 2009

V (y último) - Memoria: Crítica de la “crítica” a-crítica



Memoria: Crítica de la “crítica” a-crítica
Por: Odalís G. Pérez



Lo que hasta ahora no se ha examinado ni discutido con atención en los mundos direccionales de la crítica es la problemática de los universales del lenguaje literario que a su vez implica el valor de los incidentales del discurso, del poema, la novela, el ensayo y demás vertientes del texto y la textualidad, del signo y las proliferaciones del sentido.
Los universales semánticos y filosóficos están presentes en la literatura sin que esta última pueda resistirse a la acción-valor y efectos de los mismos. Entender la memoria y el testimonio como razones del significado y la significación, conduce a desarrollar los mecanismos perceptivos y metafuncionales de la actividad literaria y lingüístico-textual.
¿Qué nos ofrece desde la teoría de la memoria la crítica a la “crítica” a-crítica? El análisis llevado a cabo por Marx y Engels en La sagrada familia y en La ideología alemana al respecto, promete incluso hoy un debate sobre la visión de los universales filosóficos y literarios, a partir del fundamento político de la theoría y la noción misma de programa crítico. (Véase también los Grundrisse (1857-1858 )Elementos fundamentales para la crítica de la Economía Política de Kart Marx (vols. 1, 2 y 3).
La legibilidad de la crítica “crítica” y de la “crítica” a-crítica, particulariza un debate acerca de los modos de intercambio de las textualidades literarias y filosóficas, incidentes en los registros de un discurso narrativo categorizador de instancias ideológicas y contextuales, articulables en el texto-ficción y el texto-acción. El asombro que produce y a la vez implica la interpretación de una determinada temática, implica una vigilancia epistemológica del producto y la productividad discursivo-textuales convergentes en el acto literario ligado necesariamente al acto de leer.
Pero es la memoria, la escritura, la tradición de escribir, textualizar, argumentar y contra-argumentar lo que produce el asombro de la interpretación y la comprensión gnoseológica de aquello que se ha denominado, después de Foucault y en La arqueología del saber, junturas filosóficas. Advertir los incidentales y universales del discurso, de la lengua y el lenguaje, justifica todo un campo de necesidad de la literatura como proceso de recesividad enunciativa.
Lo que Foucault sustentó en su famosa conferencia-ensayo titulada El Orden del discurso, fue la crítica de toda memoria fijada como texto y escritura. La historia, la genealogía y el fundamento de la crítica han mostrado que todo proyecto intelectual, así como toda micropolítica textual, suturan el llamado universo del sentido. En el presente caso la máscara de la crítica es la masa de la crisis, los empastes de la interpretación.
La obligatoriedad de toda interpretación promete, en el caso de la “productividad llamada texto”, una tensión de los significados y de las imágenes de mundos de los diversos discursos literarios. Pronunciar, advertir y concentrar el mundo en junturas teóricoliterarias y semiolingüísticas, implica el conocimiento y el espesor significante de la biblioteca-tradición, así como la huella en movimiento de todo espacio-tiempo de la escritura-lectura.
Cuando un pretendido análisis “poético” construye una pseudointerpretación para deslegitimizar los diferentes puentes reales de la crítica, y lo que es más, para desconocer las posibilidades de una crítica de la otredad y la alteridad, sus resultados resultan insignificantes, reprocesados, desajustados en su registro. No advertir la diferencia como posibilidad dialógica y crítica del sentido y la memoria, conduce a empequeñecer cualquier debate destinado a presentificar el cuerpo o los cuerpos perfilados en la representación literaria.
Estimar este proceso como parte de un proyecto intelectual recesivo, invita a buscar, entender el archivo cultural dominicano a favor de un fundamento crítico instruído sobre los diversos niveles categorizadores de la memoria-escritura y del texto-función. El mismo vocabulario de la crítica ha evolucionado entre tiempo, debido a la incidencia y desarrollo de los sistemas de signos, incursiones hipertextuales (Véase, por ejemplo, la propuesta de George P. Landow: Hipertexto 3.0. Teoría crítica y nuevos medios en la era de la globalización, Ed. Paidós, Barcelona 2009).
En efecto, para la actual teoría crítica, las intertextualidades, la diversidad de voces, el descentramiento, el rizoma textual, los principios y finales del texto abierto, así como la autoría narrativa de las tramas lineales y las nuevas y diversas formas de la prosa de ficción traducen mundos, alteridades, resistencias y testimonios apoyados en un nuevo marco de instrucción y cognición que justifica la memoria manuscrita, impresa o digital. Pero incluso la literatura digital enfrenta y supera los amañados y viciosos hilos miméticos de la “poética” patrocinada monológicamente por Meschónicus-rhitmicus en el ámbito del debate (¿crítico?) literario del país.
Así pues, los efectos de una metalectura legible y ante todo abierta a experiencias de construcción y reconstrucción del proceso de significación o sentido, invita al intercontacto, a las aperturas cognitivas, perceptuales y sensibles de la lengua, el lenguaje y la interacción de textos literarios. Motiva este proceso el hecho de no olvidar los caminos posibles de la crítica o la teoría crítica en sus diversas actitudes éticas y morales que tanto hacen falta en nuestro medio.
Pero es importante también hurgar en el archivo de las ideas literarias occidentales referidas al debate crítico, introduciendo textos fundamentales de la tradición teórico-literaria y estética, siendo así que los esfuerzos de los tratadistas que han logrado enrrumbar los caminos de la poética y la retórica aristotélicas, aseguran un orden intelectual fundado en una “enciclopedia” o registro de ciencias ideales y que llamaríamos hoy normativas, fácticas y formales, (Por ejemplo Visconti, Castelvetro, La Pléyade, Escalígero, Condillac, Marmontel, Bubos, Grimm, Diderot, Voltaire y otros).
La indigencia de la crítica literaria dominicana no permite entender los verdaderos rangos y rasgos de un “conflicto de interpretaciones”, en un país en el cual el tema de Trujillo y su Era, levanta una polvareda donde todo se concentra como necesidad de respuestas históricas y donde regularmente se produce la memoria dictatorial. El antitrujillismo de “oficio” es panacea para mitómanos y megalómanos ya conocidos en nuestro ambiente. Inventores de “memorias”, buscadores de un culto a la personalidad enfermizo, exhiben un vicio aúlico a través de un historicismo vergonzante y lamentable. Es entonces lo que se puede leer en algunas “Memorias contra el olvido”.

lunes, 14 de septiembre de 2009

IV - Crítica de la memoria: Biblioteca de la tradición



Crítica de la memoria:
Biblioteca de la tradición

Por: Odalís G. Pérez



La biblioteca de una tradición lingüística y discursiva asumió en todo el occidente la noción de género para decidir, posicionar y practicar una direccionalidad textual en el orden preceptivo, autorial y textual. De ahí la denominación de novela, biografía, testimonio, menipea, prosa de ficción, prosa historial, autobiografía, crónica historial, ensayo, poesía y otros conjuntos enunciativos.
Pero la biblioteca instituida y conformada por una tradición literaria no es pura, única y monovocálica, pues la misma se ha nutrido de entrecruces discursivos, tal y como lo demuestra la tradición helenística, latina y romance. La batalla entre la preceptiva, la retórica, la poética y la estética, dominó por mucho tiempo y produjo una tensión dialéctica en los tiempos de la oralidad y la escritura.
Esta batalla se mantiene presentificada en algunos movimientos intelectuales de la modernidad y la posmodernidad. La historia literaria, junto a la sociología de los textos orales y escritos, se ha reconocido como parte de una tradición de la lectura, la crítica, la explicación de textos y la divulgación de instancias teóricas y hermenéuticas que, desde la aventura del romanticismo alemán, la novela neogótica, la ficción operativa de los registros estructuralistas, semióticos, neo-retóricos, postestructuralistas y etnoliterarios, propician una concepción de lo literario a partir de una crítica de la memoria o memorias culturales, encontradas en lo que Paul Ricoeur denominó el “conflicto de las interpretaciones”.
Pero la teoría literaria o el campo teórico en expansión no tiene que negociar diferencias ni alteridades. Tampoco se adhiere a argumentos pretendidamente absolutos o definitivos; entiende en la línea crítica de la memoria que un texto poético puede ser novelesco, ensayístico, histórico, testimonial, o destruir su propio nivel de opacidad y transparencia, para poner en crisis su propio registro discursivo.
Así como leernos textos mixtos o sincréticos, también leemos textos rebeldes a la condición poética y no por ello dichos textos pierden su carácter literario. La prueba de todo esto la encontramos en obras como AT, Del objeto Útil y Obvio del brasileño Moacir Amâncio, pero también en textualidades como las de José Lino Grunewald en Escreviver, Ciudad interior de Francisco Marcelo Cabral, Incurable de David Huerta, Anu de Filmar Silva, Epifanía de las estrellas para Galileo Galilei de Alvaro Pacheco, Perséfone de Homero Aridjis, o Cuaderno de retorno al país natal de Aimé Césaire.
Textualidades en movimiento donde encontramos el poema-ensayo, la novela testimonio-poema, la minificción o la macroficción que rebasan todo tipo preceptivo o genérico para poner en crisis toda poética, todo encajonamiento de los géneros literarios tradicionales. A todo esto, la destrucción de la página en batalla por el espacio textual recuperador de cardinales orales, escritas o diseñadas para subvertir los conocidos exempla de la tradición- biblioteca.
Así, encontramos que textos como Ischia, Praga y Bruselas de Gisela Heffes, Gödel, Escher y Bach de Douglas A. Hofstadter, y Lunas de Júpiter de Beatriz Amaral, se reconocen como textos resistentes al encorsetamiento de toda “poética” llamada o denominada literaria. Pero además, los “irreverentistas” autores de letras de canción letristas como Kilo Veneno, Enrique Bumbery, Jaime Urrutia, Nacho Vegas, Fernando Márquez y Santiago Auserón, convierten el letrismo poético-musical en texto abierto y polidiscursivo, superando la ortodoxia de los géneros, sean estos novela, testimonio, autobiografía o biografía.
Ningún género antes ni después de la modernidad se encuentra en estado puro, aunque todo género se define en su, y, desde su textualidad en movimiento de interpretación. De manera que la tan propalada “poética” patrocinada con “boca de ganso” se queda corta debido al avance y desarrollo experimentado por el texto plural y los aportes de la escritura virtual, el laboratorio de textos digitales y las propuestas del hipertexto entendido como puesta en conducto, rizoma y experiencia ramificada del sentido.
En efecto, la crítica de la memoria y la biblioteca de la tradición se pronuncian en una tensión que subvierten el mecanismo autoritario de un divulgador desorientado que, en el ámbito literario dominicano, aspira a imponer su propia “doctrina” pseudoteórica sobre la base de la tergiversación, el mal entendimiento de la memoria cultural y sobre todo el autoritarismo de su propia práctica derivada casi siempre del escarnio y la mala lectura del otro.
La patología del yo es aquí patología de un lenguaje ya desechado en los círculos neoacadémicos y teóricos de nuestros días. De ahí el desfase, la descontextualización del referente literario, y sobre todo la mentira de la interpretación que según Michel de Certeau compromete negativamente el acto de leer.
Ahora bien, ¿cuáles han sido los extremos del debate actual? ¿cómo es posible que un texto premiado haya provocado y a la vez producido una discusión cuyo bizantinismo se ha expandido como banalidad, ignorancia teórica y tertulia casera? El oponente, el “columnista” conocido como Rhitmicus y Meschónicus ha construido una casa-yo que, según él se ha mantenido en los “cauces estrictos de lo literario”. ¿Qué es lo estrictamente literario en un debate como éste, donde “la voz cantante” sólo sabe acusar, legislar, establecer, denostar, o señalar límites vetustos, negando todo lo que se sale de su alteridad yoica?
Y qué decir de la llamada “sacralización de la vagina” (¡sic!), de “la rabiza literaria” (¡sic!), de la “estrategia carrierista” (¡sic!), del “diktat dictatorial” (¡¡!!). ¡Beneficioso fruto cosechado por la poética!
En el momento en que un debate quiere cerrar bajo la falsa creencia de que todo se ha dicho, el mismo debe comenzar y mantenerse en “severa vigilancia” epistemológica. Al estudiar los términos emblemáticos y a la vez aventurados de semejante “patraña” culturalista, el estudioso y con él el lector atento, habrán de observar la ausencia de un protocolo heurístico en dicho debate. Lo que se deriva del mismo no es sólo el equívoco de la novela, la biografía, el testimonio, autobiográfico, o su condena, rechazo, premiación, sino más bien el negocio de la interpretación. Un estudio específico de los mecanismos de comprensión del debate en cuestión, impone una sutura y a la vez una escisión que genera la caída al pozo de lo errático y lo temporal.
Desde hace tiempo los concursos literarios equivocan lo que es propiamente la práctica reflexiva y literaria. Las mismas bases contribuyen al equívoco nocional y conceptual. Participar en los premios anuales de literatura o en cualquier otro concurso en la República Dominicana, implica suponerse a dicho equívoco, pero también contribuir a la dictadura de los resultados, a poner en duda la literatura misma, negar el concepto de tradición-biblioteca y perder el propio horizonte de legibilidad.

De ahí que toda discusión sobre los límites y alcances de la literatura y lo literario remita a la posibilidad de una memoria de la crítica “crítica”, así como a una metacrítica entendida como primer paso hacia el fundamento gnoseológico. (continuará)